Alteraciones críticas del potasio y el sodio plasmático
Entre las manifestaciones más peligrosas de la pérdida de función renal se encuentra la hiperpotasemia, una acumulación crítica de potasio que altera la conducción eléctrica del corazón y puede provocar arritmias letales. Paralelamente, la incapacidad de eliminar el exceso de agua diluye los solutos de la sangre, dando origen a una hiponatremia que compromete el estado de alerta del paciente. Ambos escenarios se agravan considerablemente cuando el riñón deja de secretar hidrogeniones, consolidando un cuadro de acidosis metabólica que desestabiliza el pH de todo el torrente circulatorio.
